Tardé ocho años para terminar la universidad, ¡y no estudiaba medicina! Todo comenzó en 8vo curso cuando vi un letrero gigantesco frente a mi colegio. Quedé impresionado y me dije: «quiero saber cómo se hace eso». En 1996, en Higüey, República Dominicana, la tecnología no estaba tan avanzada, pero sabía que se hacía con computadora.
Mi búsqueda fue intensa. Estudié Informática para entender los equipos, luego me cambié a Mercadeo al ver que era el «paraguas» de publicidad y diseño. Finalmente descubrí Parsons School of Design en Altos de Chavón. Me certifiqué en Diseño Editorial, Gráfico, Promoción Alternativa, Dirección de Cine, Ilustración, hasta que por fin pude hacer aquel letrero.
En ese camino fui vendedor en una tienda para turistas y emprendedor digitando documentos, pero nunca perdí el norte. No me quejé vendiendo souvenirs—me propuse ser el mejor vendedor para pagar mis estudios. Mi objetivo no era tener una oficina de digitación; solo quería aprender a hacer aquel letrero. ¿Tienes una meta definida de lo que quieres lograr?